El CGE alerta de que la fuga de enfermeras supone un grave problema para el sistema sanitario: las peticiones para marcharse al extranjero crecen un 20%

Los datos de 2025 reflejan que 1.356 enfermeras y enfermeros pidieron el certificado de buena conducta (documento que solicitan desde los países extranjeros para poder trabajar allí), lo que supone casi un 20% más que las 1.134 peticiones que se registraron en 2024.

  • “No podemos permitirnos tener profesionales con una de las mejores formaciones del mundo y luego no hacer políticas reales para que quieran trabajar aquí. Contratos temporales, inestabilidad y sobrecarga de trabajo diario son las grandes losas a las que se enfrenta actualmente el sistema en este sentido”, afirma el presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya.
  • En cuanto a las cifras por comunidades autónomas, Cataluña encabeza la fuga de talento, con 271 peticiones, seguida por Madrid, con 225, y la Comunidad Valenciana, con 217.

Madrid, 8 de julio de 2026.- El Consejo General de Enfermería denuncia que la fuga de enfermeras continúa aumentando un año más y pide al Ministerio de Sanidad y a las consejerías autonómicas que se sienten a trabajar en este tema de manera inmediata porque “nos encontramos en un momento crítico para el Sistema Nacional de Salud”. Los datos de 2025 reflejan que 1.356 enfermeras y enfermeros pidieron el certificado de buena conducta (documento que solicitan desde los países extranjeros para poder trabajar allí), lo que supone casi un 20% más que las 1.134 peticiones que se registraron en 2024.

“Llevamos años denunciando esta situación y lejos de intentar poner soluciones, vemos que cada vez son más los compañeros y compañeras que deciden marcharse en busca de mejores oportunidades laborales. Resulta dramático ver cómo las universidades españolas formamos miles de enfermeras anualmente que luego, debido a las malas condiciones que ofertan las comunidades y a la sobrecarga de trabajo que existe actualmente en los sistemas sanitarios, se ven obligadas a buscar empleos en el extranjero”, afirma Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.

En este sentido, recuerda que las enfermeras españolas están muy bien valoradas en el extranjero porque tienen una formación envidiable. “No podemos permitirnos tener profesionales con una de las mejores formaciones del mundo y luego no hacer políticas reales para que quieran trabajar aquí. Contratos temporales, inestabilidad y sobrecarga de trabajo diario son las grandes losas a las que se enfrenta actualmente el sistema en este sentido”, puntualiza el presidente de los más de 358.000 enfermeros y enfermeras de España.

Para él, “debería estar prohibido que se formase a las enfermeras y enfermos de la forma que lo hacemos en España para luego desperdiciar ese talento y dejarlos marchar”.

Tal y como se apunta desde la Organización, a lo largo de los últimos años son muchas las enfermeras que han finalizado sus estudios para, directamente, marcharse a trabajar en otros países con mejores ofertas. Noruega, Estados Unidos, Suiza e Irlanda son algunos de los países que más enfermeras españolas demandan.

CC.AA.

En cuanto a las cifras por comunidades autónomas, Cataluña encabeza la fuga de talento, con 271 peticiones, seguida por Madrid, con 225, y la Comunidad Valenciana, con 217. Por detrás se encuentra Andalucía, con 149; Canarias, con 108; País Vasco, con 73; Islas Baleares, con 48; Galicia, con 45; Castilla-La Mancha, con 36; Aragón, con 31; Murcia, con 29; Castilla y León, con 27; Navarra, con 22, y Asturias, con 16.

La Rioja (7), Cantabria (6) y Extremadura (5) cierran la lista como las comunidades con menos peticiones de certificados, junto a las ciudades autónomas de Ceuta, con 3, y Melilla, con 2.

Desde el Consejo General de Enfermería, Pérez Raya reitera la importancia de trabajar conjuntamente para evitar este problema a corto y medio plazo. “Lo primero que hay que hacer es mejorar la situación actual de las enfermeras, evitar la temporalidad, ofrecer contratos estables, reconocer la categoría profesional a la que pertenecen las enfermeras. Mientras que esto no ocurra, no podremos competir con países que de verdad valoren y remuneren el trabajo de las enfermeras como se merece”, concluye.